Maniac cop: de William Lustig (1988)

Escrita y producida por el maestro Larry Cohen, especialista en crear polémica (Q, La ambulancia, Estoy vivo, Demon, Stuff: estupenda ofensa a la coca-cola!) y protagonizada por el poseso infernal encasillado Bruce Campbell. Aunque no es una obra maestra es un digno slasher ochentero con el lema “quién vigila al vigilante” de fondo.
Un policía ejemplar es enviado a prisión, donde es presuntamente asesinado por los reclusos. Poco después aparece bastante desequilibrado para arreglar las cosas a su manera.